Agosto, 2009
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Ya pasé la mitad de mis vacaciones en Vancouver. Mostré mis películas a varios de ellos y la recepción es siempre buena y entusiasta. Estos amigos de esta ciudad que me cobijaron en el año 2002 cuando, huyendo de la crisis argentina y de mis miedos de los 20, me dieron refugio y amor. |
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Ayer fuimos a un lago, Lost Lake, uno de esos lagos que uno ha visto en las películas, con plataformas donde la gente salta y toma sol, como en El príncipe de las mareas. |
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Para quienes no lo saben, estoy en Canadá. Llegué hace dos días y ya puedo decir que el viaje a va a tener mucha influencia en mis próximas cosas ya que la diferencia cultural siempre te abre a nuevas ideas y te permite ver la propia realidad con otros ojos. |
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A tono con su título, en este frío Julio y en el mes de la papacorazon, me metí de lleno en la novela de Almudena Grandes, El corazón helado, ejemplar de más de 1200 páginas. Durante el mes que estuve en el trance de leerlo, no pude escribir una línea sobre ella porque esta disfrutándola palabra por palabra. Grandes es una narradora al estilo del siglo XIX, quiere tratar de contarlo todo y darle al mundo una forma, una organicidad y una estructura que se explique y se exponga a sí mismo, en sus contradicciones y en sus afirmaciones… |
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