¡Oh, qué alegría!

Mamma Mia es una película para divertirse y para disfrutar de un grupo de actores maravillosos pasándola bien. Las canciones de ABBA son inoxidables y exudan una alegría que es imparable.
La película está conducida por una actriz como Meryl Streep que se anima a hacer un personaje que se ríe de los tics y las elecciones de su generación se los toma en joda. Ser hippies, ser modernos, ser libertarios, tener una banda de rock, haber sido jóvenes, ser jóvenes de alma...
Mamma Mia es una celebración de la experiencia del carnaval, un juego de máscaras liviano, divertido y puramente lúdico.
Por eso hay que ver Mamma Mia, uno queda cantando varias semanas y con ganas de volver a verla para pasarla bien de nuevo.
¡Gloria a Meryl Streep!