Casa y cosas

Este fin de semana abrimos la casa a algunos queridos amigos que vinieron a conocerla. Seguramente me olvidé de muchos y será el comienzo de otras reuniones, de varios encuentros.
El domingo me levanté con la llamada de Silvina Acosta que había leído las nominaciones a los Premios Clarín. Es muy especial para mí estar en esta terna porque hace ya trece años que vine de Venado Tuerto a estudiar cine y que comencé el recorrido que hoy me lleva a hacer las películas que hago (las que hago en grupo y las que hago solo). Y el reconocimiento de mis pares es muy importante porque quiere decir que el trabajo es apreciado por quienes compartimos esta actividad.
Y lo de los Premios Sur ya es demasiado. Muy hermoso además tener la nominación en guión, camino que recorro hace mucho tiempo...
Por eso, este fin de semana pasado y esta semana, donde también estrenamos Las Hermanas L., son como una devolución hermosa de todo lo que uno ha hecho.
Este trabajo es difícil. El medio es exitista y, por momentos, se hace difícil.
Pero como dice mi amigo Willy Lemos: se puede ser feliz.