A tono con su título, en este frío Julio y en el mes de la papacorazon, me metí de lleno en la novela de Almudena Grandes, El corazón helado, ejemplar de más de 1200 páginas. Durante el mes que estuve en el trance de leerlo, no pude escribir una línea sobre ella porque esta disfrutándola palabra por palabra. Grandes es una narradora al estilo del siglo XIX, quiere tratar de contarlo todo y darle al mundo una forma, una organicidad y una estructura que se explique y se exponga a sí mismo, en sus contradicciones y en sus afirmaciones…
La novela recorre el siglo XX de España y es una saga familiar de cuatro generaciones donde las dos Españas se pelean, luchan, se contradicen.
Inolvidables son los personajes (Álvaro, Raquel, Anita, Ignacio, don Julio, Angélica) como el modo en que la autora los despliega, como une las capas de tiempo y de peripecias, como pasa de un tiempo a otro y elabora la trama de sentidos y experiencias de un país a través de la historia de dos familias… Y siempre con ese toque de cosa cachonda de Almudena, que actualiza todo el pasado en pasiones sexuales sentidas en tiempo presente.
Más que hablar de ella recomiendo sumergirse en su lectura sin prejuicios ni apuros: hay mucho que disfrutar a cada vuelta de página.
(Gracias Lidia por este regalo. Estupendo. Se agradecen novelas largas para sumergirse largo tiempo.)