Lecturas, reescrituras, repasos, suspenso...

Estas semanas se ha instalado el otoño en mi vida, se me han caído las verdes y preciosas hojas del verano y estoy, un poco desnudo, redescubriendo la forma del tronco que me sostiene... En estos días tan así, escribo menos en el blog y hago más cosas felices fuera de él. Ejemplo: en estas semanas leí Real World de Natsuo Kirino (saben que la amo a esta japonesa reina del feminismo post punk en clave de policial negro sádico), un libro sobre un grupo de adolescentes japonesas que deciden ayudar a un vecino adolescente varón que ha matado a su madre... Ya había comentado en el blog OUT de ella, el único libro publicado en español. Los otros que leí (Grotesque y Real World) me los mandaron de Estados Unidos en inglés... Así que hasta que no traduzcan otro al español o al inglés, no tendré más Kirino que leer. ¡Qué dolor! Y como estoy en tema de adolescentes preparándome para mi próxima película, fui a ver El niño pez y me compré la novela 9 minutos, ambas de Lucía Puenzo. Les recomiendo sumergirse en el mundo de Puenzo, tan opuesto a lo que ella proyecta (Lucía es un ser luminoso). El libro fue un viaje: una descripción del lado oscuro de nuestra generación de treinta, sobre todo de quienes buscamos una mirada abierta sobre la familia o el mundo... 9 minutos es lo que tarda un personaje en caer desde un paracaídas del avión a tierra... Y en esos 9 minutos se concentran las voces de otros personajes que resumen los últimos años en la vida de todos ellos... Tiano, un niño adulto, es quien se distancia de ellos en edad y en experiencia. por lo que resulta el personaje más doloroso de todo el libro por su lucidez frente a las miserias de los adultos.
Mientras tanto, releo el libro Plotting and Writing Suspense Fiction de Patricia Highsmith, la autora de la saga de Ripley, donde cuenta sus experiencias sobre cómo escribe sus novelas de suspenso... Como estoy en plena etapa de reescritura de mis próximas película y novela, me inspiro para una y la otra con diferentes fuentes... Disparo es una novela de suspenso y todo relato que a mí me gusta tiene suspenso. La diferencia, según Highsmith, es que el suspenso como género tiene la tensión constante de la llegada de un hecho violento o de acciones violentas. La posibilidad de la violencia como efecto narrativo... De eso tiene mucho la novela nueva y también la película nueva... Entonces allí estoy, inmerso en esos mundos, alejado del mundo real, tratando de darles la mayor vida posible a esas criaturas... Hasta decidí citar a Psicosis de Hitchcock, el maestro del suspenso, en Perla, una de las primera películas sobre el travestismo y sus traumas de la historia del cine... ¡Qué película más travesti que Psicosis, si hasta el protagonista comienza siendo una mujer y termina siendo un hombre!
¡Ah! Y como ya tenemos la casa completa... ¡Volvieron mis libros! Tengo tanta felicidad de estar rodeado de ellos... Me doy cuenta de que amo mis libros, son parte de una colección que lleva más de veinte años, desde que de adolescente comencé a comprar los de Narrativa Actual... Allí conocí a Eco, a Puig, a Highsmith, a Amado, a Vargas Llosa, a Mujica Láinez... Bueno, ya derivé en otra cosa... Me ahorraba la plata de los almuerzos en el colegio y me los iba comprando semana a semana, cuando iban llegando a Venado Tuerto a la revistería de Baldatta... La pobre mujer me miraba cada vez que iba porque si no llegaban tenía la penosa noticia de decirme que aún no habían arrivado de la ciudad capital... Otros tiempos...
Mientras tanto, se esperan los bebés, los acontecimientos, los estrenos...

no es medio parecido al

no es medio parecido al afiche de LA RABIA?