Algunas películas que hemos visto los últimos días merecen poca o escasa atención, como la imposible biografía de Edith Piaf (titulada La Mome en francés). Hace tiempo que no veo una película con tantos desatinos y malas elecciones. Es cierto que Marion Cotillard es el único acierto en una película llena de desaciertos, pero no creo que una actuación en una mala película merezca premios... Ella es hermosa y le auguramos un futuro espléndido pero la biografía de la Piaf todavía no ha sido filmada...
La otra película que vi es ¿Quién dice que es fácil? de Juan Taratuto. Me cuesta hablar sobre películas de directores argentinos porque como parte del medio puedo caer en una mirada sesgada por mi propia experiencia. Lo que debo decir es que me gustó Carolina Peleritti en los mejores momentos y que la película me dejó pensando en las relaciones entre cine popular argentino y el gusto del gran público. Tal vez haga una entrada de esto más adelante.
La que sí me gustó mucho es In Bruges, del oscuro dramaturgo creador de esa obra maravillosa que es The Pillowman (todavía en cartel en la Argentina. Dos asesinos llegan a Brujas, en Bélgica, a pasar unos días en el purgatorio. Aún no saben para qué han ido... Uno de ellos ha cometido un error doloroso en su último crimen y su conciencia lo tortura. El otro no sabe que tendrá una misión imprevista... La película es filosa, tiene unos diálogos extraordinarios y retoma la oscuridad del autor: nuevamente refiere al crimen de niños y a la moral criminal. Llena de personajes interesante, creíbles desde el momento en que aparecen en pantalla, In Bruges es una negra sorpresa.
Con tres formidables protagonistas y un director/ dramaturgo de primer nivel detrás de cámaras, la película tiene un estilo único y un efecto muy poco común.
Escondidos en Brujas.
La vi el finde, me gustó, hacía mucha que quería verla.
Saludos desde Firmat...