Buenos Aires, 1953. El General está solo y Nelly R., una joven humilde de La Boca se enamora del hombre más importante de la Argentina. ¿Podrá esta pasión prohibida sobrevivir a los avatares de la Historia y la violencia?
Entre la bruma del recuerdo y la contundencia que moldea a los hombres que serán mito, nace una historia de amor. Ella, poco más que una niña deslumbrada con un uniforme y su imagen paternal; él, algo más que un viudo "conductor" que carga con el destino de toda una nación sobre sus hombros. Y en ese palpitar que va y viene entre la ficción y la Historia, que se debate entre lo poco que se sabe como cierto y lo mucho que puede haber sucedido, Santiago Giralt le da forma a su primera novela.
Con un pulso decididamente cinematográfico y una narración que captura la memoria alucinada en primera persona de esta "Lolita" rioplatense, Nelly R. La amante del General se deja leer casi como un diario. Como el confesionario de aquella vida que pudo haber sido sueño, pero que no por eso deja pasar por alto las bombas "libertadoras" y su vigilia, el temblor de una adolescente sentada en las rodillas.
En pocas palabras: un primer libro escrito con un esmerado desparpajo, felizmente corrido de cualquier deuda o filiación literaria, en el que Giralt recupera del chisme nacional una historia en la que el poder y el amor -y el amor al poder- se juegan por partes iguales.